Consells per fer les millors fotos per Sant Joan

18 de junio, 2019 - Consejos y Recomendaciones - Comentar -

Hacer fotos de fuegos artificiales es fácil: se trata de hacer una larga exposición; es decir, usar una velocidad de obturación baja. Podemos hacer una similitud y decir que hacer una foto es como llenar un cubo de agua. Si abrimos mucho el grifo tardamos poco tiempo; si lo abrimos poco tardamos más. En fotografía el agua se cambia por luz, el grifo por el diafragma y el tiempo que se tarda es la velocidad de obturación (o tiempo de exposición).
Lo usual en fotografía es que la velocidad de obturación se mida en fracciones de segundo (1/60 o 1/125 serían valores muy comunes) ya que con eso suele bastar cuando hay luz suficiente. Las altas velocidades (de 1/250 a 1/4.000 o más) hacen que el movimiento se congele.

Claro que cuando hay poca luz suele ser necesario disparar a velocidades lentas (puede ser desde poco menos de un segundo hasta minutos o incluso horas). Esto implica que la fotografía pueda salir movida, ya sea porque lo que fotografiemos tenga movimiento o, como por el que podamos producir nosotros mismos con la vibración de la cámara en nuestras manos. Por este motivo se utilizan los trípodes y los disparadores a distancia, que aseguran que no va a haber movimiento que estropee la toma.
Esto pasa en la fotografía de fuegos artificiales, ya que aunque nos puedan parecer un objeto muy brillante se suelen producir en entornos muy poco iluminados. Además, la mayoría de fotos más espectaculares de fuegos artificiales son aquellas que no muestran sólo un “fogonazo”, sino las que reflejan un montón de ellos en una especie de mosaico de luz y color.

Consejos generales

1. Que la cámara no se mueva. Así que el primer consejo, e imprescindible, es buscar un buen apoyo, sea el que sea. Lo ideal es un trípode.
2. Usa un disparador a distancia. Una de las cosas que puede hacer que una foto salga trepidada es precisamente el movimiento que hacemos al pulsar el disparador.Lo ideal es un disparador a distancia, o una app de control vía WiFi, aunque también vale un remedio mucho más casero: usar el autodisparador de la cámara.
3. Busca un buen encuadre. Antes de empezar a disparar tendremos que haber pensado qué es exactamente lo que queremos sacar en la foto: si sólo queremos que se vean los propios fuegos o si queremos que aparezca el paisaje en el que se va a desarrollar el espectáculo u otros elementos (los reflejos en el agua suelen quedar genial). Lo primero puede estar bien, pero lo segundo probablemente nos brindará fotos más espectaculares si el sitio merece la pena. Para ello lo mejor es hacer una toma desde un lugar lo suficientemente alejado como para el tener el máximo campo de visión.
4. Desactiva el flash y el estabilizador.Cuando la cámara está quieta en un trípode, es mejor desactivar el estabilizador (sólo será útil si haces las tomas a pulso).
5. Haz las fotos al máximo de calidad.
6. Aprovecha que las fotos son gratis. Así que dispara, dispara y dispara… Aunque sea relativamente sencillo hacerlas, conseguir una buena foto a la primera es complicado así que el mejor consejo es insistir, probar con distintos encuadres y configuraciones de la cámara y hacer todas las fotos que puedas.


Consejos para los que tienen una càmera reflex/avanzada

1. Ajusta la sensibilidad al mínimo. Aunque un ISO alto suele servir para tomas con poca luz, la unión de larga exposición más alta sensibilidad lo que suele traer es ruido. Como en este caso la cámara va a estar estabilizada, no hay problema en usar el ISO más bajo que tenga la cámara para evitar el ruido y lograr la máxima calidad.
2. Pon el enfoque en modo manual. Dado que los fuegos son algo bastante fugaz, el enfoque automático puede ser problemático así que lo mejor es enfocar en manual, básicamente al infinito, y no tocarlo en toda la sesión (salvo que quieras hacer algún tipo de efecto especial).
3. Cierra el diafragma. Lo mismo que con el ISO, al estar la cámara quieta podemos permitirnos cerrar el diafragma para asegurarnos conseguir más profundidad de campo en la toma, lo que nos vendrá bien sobre todo si hemos encuadrado el paisaje además de los fuegos en sí.
4. Juega con distintos tiempos de exposición. Sin duda éste es el punto clave en este tipo de disparos y además es algo difícil de decir a priori. Puesto que depende de la iluminación de la escena, una vez hayamos decidido la sensibilidad y el diafragma que vamos a usar tendremos que jugar con distintos valores de obturación e ir viendo los resultados. Como decíamos, si usamos una velocidad relativamente rápida (como 1/25 por ejemplo) quizá sólo captemos un fogonazo, mientras que con un tiempo más largo (por ejemplo cinco segundos) captaremos ese bonito “efecto palmera” que suelen producir los fuegos artificiales. Y si aumentamos la exposición a 20 segundos podremos capturar varios fuegos seguidos. Cualquiera de las tres opciones puede ser buena, aunque normalmente cuanto más tiempo mejor.
5. Prueba como el modo B. Si tu cámara tiene opción de disparo B (Bulb), es el momento de experimentar

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